Anhelo dejar de anhelar, anhelo el momento en que mi felicidad sea tal, que por fín quiera estarme quieta y dejar de buscar. Me pregunto si esa felicidad puede darse junto a ti, si esa felicidad esta en compartir sin miedo, en abrir de nuevo mis ojos y mis brazos al amor.
Deseo querer quedarme quieta, deseo querer parar de correr y buscar un refugió lo bastante cómodo donde querer quedarme para siempre.
Conozco como debe ser ese refugio, imagino como será, y siento como debe ser, en ese refugio yo siempre veo una puerta abierta, y me alegra verla así, porqué abierta debe estar. De esa forma los dos seremos libres de abandonar el refugio si queremos. Pero la magia está en que no querremos, porque el refugio de estar entre tús brazos será tan confortable que no querré irme, ni hoy ni nunca.
Quizás ver la puerta abierta, será la verdadera clave para no querer cruzarla, quizás el realmente sentirme libre y refugiada, sea la clave para estarme quieta de una vez.
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1 comentario:
Me encanta Cristina :-)
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