Viento contra Mar
Ahora mismo la brisa marina me golpea suavemente, el viento mece mi pelo con suavidad y una suave brisa sonroja mis mejillas, si alzo la mirada puedo ver a mi amor furioso.
El mar, el mar tan inmenso y lleno de colores, de tantos y tantos colores, millones de tonos azules, turquesas e incluso algún verde y esa espuma blanca que muestra su furia, porqué hoy está enfurecido cual es el motivo, lo desconozco pero la bandera amarilla, indica que al mar no esta hoy para bromas.
Batalla con el viento quizás, porqué el viento le golpea, como a mí ahora mismo, agitando las hojas de este diario, como si el viento estuviera celoso de que escribiera sobre el mar, y quiera ser protagonista.
Hoy en mi refugio, la Barquera, en esa pequeña casa, que me permite estar cerca de mi gran amor, el mar, el mar que suavemente manda unas gotas en su brisa invitándome a que me bañe en el, a que sea el quien me envuelva, quien me acaricie y el viento así deje de golpearme y sonrojarme.
El viento golpea fuerte, pero es agradable estar aquí igualmente, ver las palmeras moverse, al son que el viento canta, y al mar luchando por ser protagonista, con su sonido que parece ser una suave nana susurrada al oído,
El mar y el viento, en un día como hoy enfrentados, por ser dueños por ser protagonistas, de unas líneas de un diario, de un sentir en un corazón, Si escuchas con atención puedes oír como combaten, como conversan, como el mar se agita con mas fuerza, creando espuma pura y blanca, olas cada vez más poderosas que gana terreno a la arena.
Y el viento golpea en dirección contraria, pero el mar agita sus olas en la direccion que el viento sopla, buscando la paz, dejándose llevar, creando su propia brisa, a partir del soplo poderoso del viento.
Chapotear en un charco
Chapotear en un charco, chapotear con libertad, con fuerza, con alegría, sentir que eres un niño inocente sin perjuicios, al que no le importa el que dirán, al que la gente y la socidad no han perturbado con sus ideas. Y simplemente disfrutar, y saltar con un pequeño bikini, o mejor aún sin ropa, sobre un charco de agua a la orilla del mar, y ser feliz, sentirse feliz por sentirse la brisa marina sobra tu piel, por sentir el agua acariciando tus desnudos pies, el tiempo se detiene, nada importa, solo estas tu y tu pequeño charco.
Nubes de algodón
Aquí el cielo es de un azul tan intenso que parece irreal, parece parte de un cuadro donde se ha gastado una cantidad desmesurada de azul para pintarlo.
El olor es tan puro, es tan de campo, que si cierras los ojos sientes transportarte sobre campos de girasoles y trigos.
Y esas nubes, esas nubes blancas con esa forma tan bien dibujada y definida, que parecen hechas de algodón, y parecen tan pequeñas que puedes alcanzarlas con tus manos y ponerlas a tu antojo sobre el cielo azul,
Aquí todo es diferente, todo parece sacado de un cuento, parce no ser real, por su gran pureza. Aquí a 500 Km. de mi ciudad, aquí en Setiles.
En tierras de Don Quijote
En estas tierras de cielo azul, de anchos campos de trigos y girasoles, campos amarillos en su mayoría y verdes en pequeñas dosis, en estas tierras de montañas repletas de mineral, los modernos molinos de Iberdrola son los dueños, los que domina el dinero de los pueblos, los vientos poderos de la naturaleza.
Estos molinos de color blanco de tres aspas enormes y poderosas, que giran con fuera cuando un Rido infernal, con una pies olido y enroma, son los gigantes poderosos, los dueños de castilla, ahora mismo.
Hoy he podido conocer a uno de estos gigantes de cerca, e impresiona su presencia, sus aspas crean una sombra que no te deja ver el sol, cuando alzas la vista en busca de sus tres aspas que giran, el cuelo te duele de lo mucho que has de inclinar la cabeza. Hoy por un momento me he sentido como Don Quijote, cuando creía que los molinos de viento eran gigantes, no conoce a estos gigantes, pero los gigantes modernos son poderosos e impresionantes, a penas te dejan palabras para describirlos.
Y su aspecto fácilmente te deja creer que son enemigos, apunto de lanzar un aspa, incluso de noche sus aspas giran con fuerza, y una luz, justo en el centro don se unen las tres aspas deja ver a los animales y a las personas que acercarse a ellos es peligroso.
Sin embargo de noche cuando ves el conjunto de luces de los distintos molinos, hasta puede dar la sensación que estas en una moderna discoteca, y los animales bailan al ritmo destellante de las luces.
Pero esta tarde no solo me sentí como Don Quijote, cuando quería luchar con los gigantes, sino también comprendí a Antonio Machado, cuando desde un mirador pude ver “Ancha es castilla”, y los campos anchos de castilla, son dignos de admiración.
Estudiar en la UOC
Estudiar a distancia es toda una aventura, no se como funciona en otras universidades, pero en la UOC, no es solo una aventura, sino una aventura festiva llena de alegría, una aventura que cualquiera que lo desee puede realizar. En está universidad la mayoría de personas estudian por gusto, estudian por puro hobby, por afición, y algunos porqué no pueden permitirse ir a la universidad de forma presencial.
Por eso el día de la kedada en la UAB, en mi caso, pero en diferentes universidades repartidas por toda Europa, es una gran fiesta. Incluso el día de los exámenes, a pesar de los nervios, todo el mundo lleva una sonrisa en los labios. Aquel día puedes ver a gente de todo tipo pasear por el campus, a familias enteras, a muchas madres con sus hijos, a muchos padres con sus hijos pequeños, que corretean por el césped de Bellatera, a muchas parejas, algunos que estudian los dos, algunos que solo uno de ellos estudia allí y el otro simplemente se une a la fiesta, a gente en silla de ruedas, que de otra manera les sería muy difícil poder estudiar, a personas de todas las edades, razas, religiones, sexo, etc.. es tanta la diversidad, que me resulta indescriptible, y es tal la felicidad que siento cuando la veo, que tampoco soy capaz de describirla. Si el día del examen, incluso el de la kedada, me da mucho palo ir, pero una vez que estoy allí, disfruto mucho, y siempre acabo hablando con alguien, que quizás no volveré a ver, pero que en ese momento me aporta algo importante.
La fiesta de la UOC, es una oportunidad única para muchas personas, por ese motivo, es casi imposible no sentir emoción cuando te llegan los ansiados apuntes a casa. Ese día empieza el viaje, cuando ya has hecho la matrícula y esperas ansiosamente al cartero con tus apuntes o al aviso de correos en el buzón, el día que los tienes en tus manos, sientes una gran emoción, el viaje esta apunto de comenzar, los ordenas, los observas, los valoras, porqué ves tú oportunidad en esos trozos de papel, tú reto a punto de comenzar, tú viaje hacia el conocimiento. Y ahora a esperar el día 17, día en que abren las aulas, y puedes ver las fechas de entrega de los trabajos, en algunas asignaturas, incluso ya puedes ver los trabajos que tendrás que hacer, al igual que el día que finaliza el curso, y el día de examen, la emoción, la impaciencia, y los nervios, se apoderan de ti de nuevo.
La elección
En aquella montaña en aquel camino, debían elegir sus destinos, aquella elección era realmente vital para el resto de sus vidas, se pararon en medio del camino, se observaban los unos a los otros de forma intranquila, sin decir nada, el silencio era paralizador, todos al mismo tiempo se pararon en el mismo punto del camino y observaron que el camino que seguía hacía adelante era duro, y no sabía donde les llevaba, y si decían volver al lugar del que venían, conocían exactamente todo lo que iba a pasar, como iban a ser sus vidas, y el futuro que allí les esperaba.
La elección era vital y difícil, esperaban que alguien hablara, que alguien decidiera por ellos, que aquella persona del grupo que significaba algo importante en sus vidas decidiera por ellos, pero era un camino que tenían que recorrer solos, una decisión que debían tomar solos, y pensando simplemente en sus propios deseos. Hacía adelante y hacía lo desconocido, o hacía el hogar y lo conocido.
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